31/05/2011

De bruces con la diferenciación

Hace algún tiempo escribí algo sobre la diferenciación y ayer, Adela, me hacía un comentario sobre este post. Lo curioso de todo es que me he vuelto a encontrar con la diferenciación cara a cara. Las teorías sobre adaptar la sesión a los tipos de aprendizaje son lógicas pero puede parecer idílico la puesta en práctica en el aula o al menos a mi me lo parecía  hasta que..... me pasó lo que me pasó.
Tengo un grupo en el los estudiantes no solamente son de distintas nacionalidades, edades y profesiones sino en el que tengo alguna persona con grandes discapacidades físicas y de aprendizaje, falta de atención, dificultades para escribir y para hablar. Lo increíble es que con esto y todo ha llegado a un nivel B2 en su aprendizaje de español, y sigue viniendo a clase todos los días.
Para acomodarme a los requerimientos oficiales de una institución en la que trabajo llevo un curso entero escribiendo como un autómata en mi plan para la lección las pautas que sigo para garantizar la diferenciación: tratar de combinar a los estudiantes de acuerdo a sus capacidades, utilizar una tipografía grande por si alguien tiene problemas para leer, también hago referencia al uso de imágenes por si algún alumno pudiera padecer dislexia... Reconozco que aunque reflejaba esto en un papel no lo tenía muy incorporado.
Pues no,...no.....esto no era diferenciación.
Diferenciación es que cada vez que planteo una actividad AHORA tengo que pensar de que modo y manera esta persona y ¡todos los demás! van a poder seguir el ejercicio. 
A veces significa ofrecer la transcripción de una audición con cinco huecos mientras el resto tiene diez. Otras significa simplemente que no haya nadie que por haber terminado un ejercicio se quede mirando al tendido o disimulando (tener preparado un poquito más para el que puede seguir trabajando), significa que ahora pienso en cada ejercicio desde distintos puntos de vista o capacidades para que todos puedan sacar el mayor partido a una determinada actividad.
Lo curioso de todo es que una vez que me he visto forzada a prestar atención a unas necesidades obvias de un alumno sin querer he ido incluyendo en mi "plan" las de los demás... bueno si a "Pepe" le doy la transcripción, a los demás puedo ofrecerles solamente las palabras básicas del vocabulario, "María" puede que también prefiera la transcripción...

En la enseñanza a adultos partimos de la base de que los estudiantes son responsables y los primeros interesados en aprender. Conseguir que la sesión sea motivadora para todos es parte de hacerlos partícipes de su proceso, los alumnos suelen conocer sus limitaciones. Cuando se hace una audición en clase (hablo de una audición porque suele ser la destreza en la que los alumnos presentan más diferencias) los que se sienten más inseguros prefieren tener más pistas y no por esto están aprovechando menos. Me está llevando más tiempo plantear la clase así pero el resultado está siendo mejor para todos. Un alumno desmotivado por falta o por exceso de dificultad tienen un efecto negativo en el grupo y es algo que debemos tratar de evitar en la medida de lo posible.
Yo me acuerdo de mis tiempos de estudiante de Derecho en los que se hablaba del famoso principio de igualdad como “tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales”, pues hala vamos a ser legales en la clase ¡y a diferenciar lo que se pueda!

5 comments:

  1. ¡Qué interesante Ana!Me parece todo un reto enfrentarse a situaciones como las que planteas, y desde luego supone un esfuerzo suplementario para nosotros como docentes.Creo que la práctica del día a día nos va desmontando muchas suposiciones, como la que señalas en relación a la enseñanza de adultos.Como siempre, ofreces pautas muy prácticas para cada situación.¡Sigue contándonos!Un beso

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  2. Este sí que es un nuevo post!!! jijiji

    Pues lo que cuentas parece ser bastante difícil y "challenging". De todas maneras, se suele establecer la diferencia entre "neae" - Necesidades Específicas de Apoyo Educativo - y la atención a la diversidad, como ya sabrás, en el Reino Unido usan el acrónimo SEN. Por suerte o por desgracia, todavía no me he encontrado con un alumno de estas características, e imagino que no debe ser nada fácil buscar material para él.

    ¡Mucho ánimo! y cuéntanos qué tal te va. Un saludo,

    Adela

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  3. Ana, es un placer leerte siempre. Tus alumnos tienen mucha suerte de tener a una profesora tan comprometida. Lo que cuentas es idóneo pero, desde mi punto de vista, bastante complicado (o inviable directamente) si tienes un número elevado de clases a la semana. Hacer un lesson plan "normal" ya es totalmente time-consuming, no quiero ni pensar si tienes por ejemplo que preparar actividades extras para los early-finishers. Además esto último plantea el problema de ¿se corrigen sus actividades? ¿qué hacen el resto mientras se corrigen las actividades extras? Es realmente complicado...

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  4. Bueno Lola, el caso que cuento es totalmente "in extremis", en realidad lo que me ha sorprendido es que gracias a esta situación un poco extrema he desarrollado más estrategias para diferenciar a TODOS los estudiantes. En cualquier caso, en el College nos exigen que reflejemos todo esto en el lesson plan y cuando te vienen a observar hasta tienes que acompañarlo de un student-profile y un progress-record ¡para cada alumno!. Cuando queda alguna actividad sin corregir, me la llevo a casa o la corrijo en el descanso.... es complicado pero ¡no inviable!

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  5. La experiencia me parece genial y mejores tus reflexiones. Lo que ocurre es que con el número de clases que es preciso poder dar a la semana para poder vivir de ser profe, lo veo realmente complicado. ¡Abrazos!

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